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Portugal destrona a España y gana su primera Eurocopa

Prensa as.com
9 marzo 2018

La Eurocopa más igualada de la historia coronó a un campeón inédito. Portugal es la nueva reina de Europa después de arrebatar el trono a España en una final memorable, tensa, brillante durante muchos minutos, con caídos en combate y que se resolvió en el último minuto de la prórroga. El equipo luso lo logró con un gol de doble penalti de Bruno Coelho, que se convirtió en el héroe a falta de Ricardinho. O’Magico se había lesionado pocos minutos antes.

El mago de Oporto ya puede opositar a mejor jugador de la historia con un título con la Selección bajo el brazo, aunque le haya costado hasta la salud. Su imagen recogiendo el título cojeando pasará a la historia. Hasta su lesión, en una jugada fortuita con Pola, había sido protagonista. Suyo fue el 0-1 tras un error de Miguelín que hizo resucitar los peores momentos españoles en el torneo.

A pesar de ese errático arranque, la Selección hizo una final soberbia. Le costó entrar en el partido, maniatado por la presión portuguesa, pero reaccionó a tiempo. Marc Tolrá encontró la fórmula de romper la linea defensiva, con una pared con Lin, y puso el empate justo antes del descanso. Ese tanto despertó la final. La segunda mitad fue una sucesión de ocasiones en ambas porterías con minutos de juego realmente vistosos. Andre Coelho, con un disparo al larguero, y un disparo de Miguelín al palo fueron las más claras.

Fue España la que al final consiguió desnivelar con su fórmula predilecta: la estrategia. Lin remató una jugada de pizarra de las que ver una y otra vez para deleitarse. A continuación, y con Portugal ya en el bonus de faltas, Miguelín estrelló un doble penalti en el larguero que podía haber matado el partido. Sin embargo, a falta de 1:42 y con los lusos usando el ataque de cinco, Bruno Coelho acertó para mandar el partido a la prórroga.

Agonía

La tensión se podía cortar en la prolongación, aunque España parecía más entera ante una Portugal que veía encima cómo Ricardinho se retiraba lesionado. Sin embargo, lo impredecible de este deporte le dio la última a Portugal en forma de doble penalti con una extraña falta de Solano (sexta de la Selección). Coelho se vistió de héroe luso y tumbó a una España que tuvo la última, pero que esta vez acabó destronada.